La moda vintage, clave de la sostenibilidad

El reciclaje encuentra su hueco en el mundo de la moda gracias a los influencers

Sostenibilidad y vintage. Dos términos, dos ideas, dos formas de consumir productos que cada vez se van entrelazando más y más entre sí. La idea de la sostenibilidad viene trazando su camino desde finales del siglo XX y cada vez pisa con más fuerza, desde el reciclaje en el hogar, hasta la lucha en contra de tirar bolsas de plástico al mar. Y la moda vintage disfruta de uno de sus momentos de mayor éxito gracias a su consumo y posterior difusión por parte de las grandes estrellas de las redes sociales, los influencers. ¿Pero alguien se había parado a pensar que estas dos ideas están directamente relacionadas entre sí?

Imagen de Les Fleurs
Modelo de Les Fleurs con trench vintage | Imagen cedida por Les Fleurs

Xin Jing, dueña de la tienda vintage Friperie Vintage, ubicada en el madrileño San Bernardo, explica que la moda vintage “está formada por artículos que ya han sido fabricados” y su “reutilización solo consume recursos en el proceso de la limpieza, que es mucho menos costoso comparado con los productos de nueva fabricación”. Para fabricar una camiseta de algodón, “se necesitan unos 1,500 litros de agua” y para fabricar un pantalón vaquero, “unos 2,500 litros de agua”; al comprar ropa de segunda mano, estos recursos no se consumen, relata Jing a bamba_mag.

Xin Jing, dueña de la tienda vintage Friperie
Xin Jing, dueña de la tienda vintage Friperie | Imagen por bamba_mag

A esta opinión se suma María Bernad, influencer y dueña de la marca vintage Les Fleurs: “La moda vintage es sostenible porque reutilizas y produces menos, favoreciendo la sosteniblidad, sin contaminar ni crear residuos”. Inma Mariscal, fotógrafa, consumidora habitual de moda vintage y directora de arte de Les Fleurs, sentencia que “el reciclaje es la base de la sosteniblidad”, además, “hay maravillas a las que dar una segunda, tercera o cuarta vida”.

¿Pero hasta qué punto el consumidor y el trabajador del mundo vintage es consciente de la sostenibilidad? María Bernad explica que el consumidor “debería estar informado gracias a los medios de comunicación, ya que la mayoría compra por impulso”, a lo que Inma Mariscal reconoce que como consumidora de moda vintage en lo primero en lo que se fija es “en el descubrimiento, el diseño y factores estéticos”, a pesar de defender cada vez más la causa. Xin Jing tampoco comenzó su negocio con el fin de ofrecer ropa para favorecer la sostenibilidad, pero asevera que el “medioambiente es importante y nos preocupamos todos los días por mejorarlo”, de hecho, afirma que en su negocio, Friperie, comenzó a notar en 2017 un auge de clientes españoles interesados en adquirir ropa vintage, tendencia que ya existía en Estados Unidos, Inglaterra o Francia. “Desde el año pasado las marcas comenzaron a sacar sus colecciones “estilo vintage”, “back to 70’s” y la gente empezó a interesarse por lo vintage, cuando anteriormente se asustaba al saber que la ropa había sido usada”, confiesa Jing.

María Bernad e Inma Mariscal, fundadora
María Bernad e Inma Mariscal, fundadora y directora de arte de Les Fleurs respectivamente | Imagen cedida por Les Fleurs

La moda rápida parece actuar como rival de la moda vintage, Jing afirma no estar en contra de la moda rápida, pero “me preocupa más cada día a dónde irá a parar la masiva candida de ropa nueva de mala calidad, y con respecto al medioambiente, cuántos recursos más se van a gastar en fabricar fast fashion”. Mientras Mariscal explica que la moda rápida “puede solucionar alguna emergencia, pero no son prendas de calidad, y sobre todo son prendas repetidas hasta la saciedad con materiales nefastos que no me aportan absolutamente nada”, Bernad afirma que la moda rápida “deja mucho residuo a nivel de producción, se basa en tendencias de usar y tirar y es lo contrario a la moda sostenible”.

Para que una prenda vintage sea digna de ser adquirida, ya sea para vender al por mayor o al por menor, tiene una importancia primordial los materiales por los que está compuesta, así lo explica Jing sobre su especialidad, las prendas vintage denim: “Si comparamos unos Levi’s antiguos con unos de ahora, los antiguos son más duros y gruesos, en cambio, los de ahora son más finos. Aparte del estilo, los fabricantes también se concentraban en la durabilidad de los vaqueros, ya que se fabricaban para los obreros, o para trabajar en la mina. En la industria de la moda de hoy, para reducir el coste y aumentar la cantidad fabricada, es difícil mantener la calidad al mismo nivel y eso marca la diferencia entre los materiales que utiliza hoy la moda rápida”.

Interior de la tienda Friperie
Interior de la tienda Friperie | Imagen por bamba_mag

Bernad indica que los materiales son elementos muy importantes a tener en cuenta porque para que una prenda sea duradera debe tener una composición específica, “no te va a durar lo mismo un acrílico que una lana”. Mariscal afirma ser “fan absoluta de los montones de ropa” de entre los cuales selecciona las prendas por su “calidad en el tejido, su originalidad y su corte”.

Asimismo, Jing asevera tener muchos clientes que trabajan en moda como directores de arte, estilistas o fotógrafos, además de trabajar con influencers, “gracias a ellos vienen mucho sus seguidores a comprar vintage jeans, porque están muy de moda y son muy difíciles de encontrar”. Mariscal, como directora de arte, explica que “mas de un 80% de mi armario es vintage, es imposible que no forme parte de mi día a día. A cualquier sosez le metes una buena prenda vintage y ya está todo solucionado”.

Modelo de Les Fleurs con jersey azul
Modelo de Les Fleurs con jersey azul | Imagen cedida por Les Fleurs

La moda vintage se dirige hacia la sosteniblidad de forma accidental, siendo los consumidores cada vez más conscientes de estar contribuyendo a un consumo más responsable, ya sea por moda o por sostenibilidad, el lema de María Bernad “las prendas pueden tener más de una vida si tú quieres” causa efecto en los compradores de moda, que optan por consumir moda vintage favoreciendo al medioambiente.

 

 

Escrito por Hermes Manyés

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