Austral lo tiene claro, ¡que vuelvan los clásicos!

Hoy, 19 de marzo, llega a las librerías la nueva colección de Austral, Poesía Singular, que recoge grandes clásicos de la poesía de los siglos XIX y XX. Una colección que abre nuestro apetito literario con cuatro títulos, de diseño cuidado y exclusivo, que cualquier biblioteca personal presumiría tener y que cuenta con prólogos exclusivos de la escritora Luna Miguel.

Abre la colección la rebelde y enigmática Emily Dickinson con Poemas, mostrándonos a una autora intimista, transparente y original que decide adentrarse en las emociones, en la vida, en la inmortalidad y en la naturaleza. Aunque escribió más de 1.700 poemas durante su vida, sólo publicó siete. La argentina Silvina Ocampo realiza la traducción de esta edición, con mucha meticulosidad y pulcritud. 

Pero al mirarte y verte la sonrisa / que te produjo el limonado hecho, / a mi voraz malicia tan ajena, / se me durmió la sangre en la camisa, / y se volvió el poroso y áureo pecho / una picuda y deslumbrante pena”. Estos versos pertenecen a la obra cumbre de Miguel Hernández, “El rayo que no cesa”, esta aventura poética es el resultado de una profunda crisis vital al descubrir y explorar el amor, que nos ha dado uno de los libros más conmovedores de la poesía castellana.

No podía faltar Walt Whitman y su “Hojas de hierba”. Esta obra fue creada durante casi cuarenta años y ha sido fuente de inspiración de numerosos artistas, su polémica ruptura con el canon poético tradicional no deja indiferente a nadie. En este libro podemos encontrar por primera vez la edición de 1855 de forma íntegra y una selección de los mejores poemas de ediciones posteriores.

La definición de “Hijos de la ira” se la dejamos directamente a su autor, Dámaso Alonso: «un libro de protesta escrito cuando en España nadie protestaba. Es un libro de protesta y de indagación. Protesta ¿contra qué? Contra todo… Habíamos pasado por dos hechos de colectiva vesania, que habían quemado muchos años de nuestra vida, uno español y otro universal, y por las consecuencias de ambos. Yo escribí Hijos de la ira lleno de asco ante la estéril injusticia del mundo y la total desilusión de ser hombre».

Y tú, ¿también celebras el Día Mundial de la Poesía entre versos clásicos?

 

Escrito por Loga Tréclau

Fotografía por Los Gafotas

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