Antonio López: «el más grande artista vivo».

Antonio López, pintor y escultor, es descrito por Vittorio Sgarbi (famoso crítico italiano de arte) como “el más grande artista vivo”. Y es indiscutible. Es el maestro del Realismo Contemporáneo, una de las grandes figuras del Arte de la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos del XXI.

Hijo de labradores manchegos, Antonio López comenzó en el dibujo gracias a su tío Antonio López Torres, también pintor. Durante la posguerra entró en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, siendo uno de los artistas más jóvenes que han ingresado en esta escuela. 

Es fiel en la representación, se centra en temas cercanos, siendo la vida cotidiana protagonista de su obra artística y tratando siempre el detallismo fotográfico, pero sin usar fotografías. Su proceso creativo es lento, puede llegar a tardar incluso años en crear una obra, no cree en las piezas finalizadas: “una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades”. Antonio López es conocido por obras como “Día” y “Noche” (2008), esculturas que se encuentran en Atocha, “Lavabo y espejo” (2011) o “Gran Vía, 1974-1981” (2011).

Aviso a los artistas, Antonio López realiza talleres en diferentes instituciones, actualmente imparte de forma más o menos fija los siguientes cursos que se distribuyen a lo largo del año:

  • Cátedra Extraordinaria Ciudad de Albacete organizado por el Ayuntamiento de Albacete.
  • El Taller maestros de la figuración en la Universidad de Navarra.
  • Taller de pintura realista junto a Andrés García Ibáñez en mayo en el Museo Casa Ibáñez de Olula del Río.

En el Museo Casa Ibáñez encontramos “La Mujer de Coslada” (2010), una escultura de más de cinco metros y medio de altura. El autor decidió darle la custodia y conservación a la pinacoteca olulense de forma gratuita para que fuese expuesta en el exterior. No la podemos encontrar siempre ya que se expone en periodos limitados acorde a la conservación de la obra. 

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La Mujer de Coslada.

Se trata de una de las esculturas más apabullantes, bellas y delicadas de Antonio López. Representa una mujer desnuda de pelo recogido y rostro elevado, la idea del escultor era que la vista se dirigiese al Sol Naciente, como símbolo de esperanza. Esta colosal obra solamente ha estado expuesta con anterioridad en el hall de entrada del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid durante la exposición retrospectiva que le dedicó el museo en 2011.

Antonio López fue también protagonista de “El sol del membrillo”, considerada la película de la década de los 90. Durante el otoño de 1990 se rodó este film, una obra artística que trata de captar otra: el pintor que representa de manera veraz ese membrillero luchando contra los elementos. Ante un motivo que parece intrascendente, el árbol, el pintor se propone captar la realidad. La película consiguió dos premios en el Festival de Cannes, el del Jurado y el de la Crítica, en 1992. Además, la figura de su mujer, María Moreno, también pintora, es fundamental ya que ejerció de productora ejecutiva en esta película que no contaba con ninguna subvención.

Si queréis saber más sobre este artista, os recomendamos el documental “Antonio López. Apuntes del natural” de Nicolás Muñoz Avia. En este largometraje podemos ver al pintor en su día a día, su proceso de trabajo tanto en la pintura como en la escultura. Se muestra cercano, lo que explica cómo se aproximan a él amantes de su trabajo con gran cariño. 

Escrito por Loga Tréclau

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