Cosas que no sabías de: Doris Day

Doris Day: Novia de América. Niña bonita por fuera, rebelde y testaruda de puertas hacia dentro. Fue el paradigma del tesoro de la industria cinematográfica hecho actriz.  Su talento y fascinante carrera la convirtieron en un auténtica joya de Hollywood. Pero más allá de su encarnación como musa de Hitchcock, Doris fue un verdadero icono para las mujeres de la industria del entretenimiento. La dualidad entre una imagen inocente y  el halo naive que a través de numerosos papeles se había creado en torno a la actriz de Cincinnati, hizo que muchos seguidores se escandalizaran por su vida personal. Cuestionada por sus múltiples relaciones, por querer convivir con hombres antes del matrimonio, por sus rabietas y  auténticos ataques de ira con infinitas amenazas de nunca volver a pisar la ciudad de las estrellas, acostumbraba a escandalizar con sus declaraciones sobre las relaciones personales, el matrimonio o el sexo sin ningún filtro. 

Pero a Doris no le iba el pedir perdón. Si alguien tenía claro que lo suyo era un mero papel, era ella. Nunca afirmó ser el adorable e ingenuo personaje que suponían la inmensa mayoría de los espectadores de sus filmes. “Tengo la desafortunada reputación de ser La Virgen Americana” declaró. Faltaba adentrarse unos pocos pasos en su mundo para descubrir que no era así.

Después de una larga y tumultuosa relación con la industria del entretenimiento, Day finalmente comenzó a dejar de ser el centro de atención y se retiró de los focos. Desde su tranquilo refugio en Carmel-by-the-Sea, en California – donde tiene hasta un Día Oficial-  encontró la paz cuidando de sus animales y adoptando el papel de diva retirada, alejada del starsystem por decisión propia. Hoy recordamos cinco curiosidades (y una de regalo) tras su fallecimiento, de sus intrépidos 97 años de vida.

Estrella al cubo

Para cualquier artista, es un gran logro recibir una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y entre muchos de sus premios y reconocimientos, Doris Day es una de las pocas que tiene no sólo una, sino dos estrellas. En febrero de 1960, Day fue honrada por partida doble: una por su trabajo como actriz y la otra por su trabajo como cantante.

Un “Que Será, Será” que casi no fue

Sólo una mención a Que Será, Será” invoca el pensamiento de Doris,  pero ella no quería tener nada que ver con la famosa canción ganadora del Oscar. Day cantó la canción en el remake de Alfred Hitchcock de El hombre que sabía demasiado pero desde el principio, quería rechazarla. “Day pensó que sonaba como una canción para niños, no quería grabarlo pero el estudio la presionó. Lo hizo en una toma y dijo que no la cantaría más” explicó Jay Livingston, autor del tema. Sin embargo, después de la enorme popularidad de la canción, admitió que estaba equivocada y que fue un acierto elegirla para cantarla a su hijo en la ficción.

Una “Cover Girl” Insegura 

Los que trabajaron con ella siempre aseguraron que Doris no se veía a sí misma como una mujer atractiva. A pesar de ser uno de los grandes iconos de belleza y ocupar portadas de revistas femeninas, ella nunca estuvo convencida. Sus inseguridades también la llevaron a cuestionar su talento como actriz, llegando a derrumbarse ante Hitchcock por pensar erróneamente que él estaba insatisfecho con su trabajo en El hombre que conocía demasiado.  Aún así, esa visión distorsionada de sí misma llegó a ser parte de su magia, como su co-protagonista en el film Su pequeña aventura, James Garner dijo: “Creo que Doris es una mujer muy sexy que no sabe lo sexy que es. Eso es parte integral de su encanto”.

Musa del Pop 

La influencia de Day en la música pop va mucho más allá de su propia e impresionante discografía. Los Beatles cantaron “The BBC, B.B. King and Doris Day” en Dig It, George Michael proclamó: “Haces que el sol brille más que Doris Day”, en el icónico tema de Wham! Wake me up before you go-go, además de cameos en temas de Elton John, Billy Joel o Ringo Starr...por mencionar algunos.

Varías bodas y funerales

Day se casó cuatro veces: con su primer marido, el trombonista llamado Al Jorden, vivió una relación más que turbulenta. De carácter abusivo, el músico obligó a la artista a abortar en varias ocasiones. Cuando reunió fuerzas para separarse, Jorden se suicidó. Después, Doris pensó que había encontrado una relación más estable junto al saxofonista George Weidler, pero el matrimonio fracasó. Con el productor Martin Melcher vivió su relación más longeva, pero tras la muerte de este, descubrió que era un estafador y había dejado a la artista llena de deudas.  Finalmente con el encantador restaurador Barry Comden, vivió su idilio menos tóxico. Aún así, su matrimonio sólo duró hasta 1981, cuando Comden -quien la ayudó a crear una línea de alimentación para perros- dijo que su matrimonio se vino abajo porque Day se preocupaba más por sus animales que por él.

Cruelty-free 

Doris siempre sintió una fuerte pasión por el cuidado y el respeto hacia los animales aprovechó a su posición de celebrity fundando en 1971 la asociación  Actors and Others for Animals, la Doris Day Pet Foundation y en 2001 abrió el centro Doris Day Horse Rescue and Adoption Center. Además, ella misma acogió a varios animales propios en su casa. “Si me encuentro con un perrito que necesita un hogar, se viene conmigo”, decía, y se posicionó firmemente contra el uso de pieles cuando la palabra “cruelty-free” apenas sonaba: “Matar a un animal para hacer un abrigo debería ser pecado. No están en este mundo para ello, y no tenemos ningún derecho. Una mujer gana status cuando se niega a llevar algo asesinado como prenda. Cuando lo hace, ahí es realmente bella.”

 

Escrito por : Raquel Bada

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