Charlotte, más que una Gainsbourg.

 

La sombra de su linaje todavía se cierne sobre la vida de Charlotte Gainsbourg; Hija de unos padres que cautivaron y escandalizaron Europa con su turbulenta relación , su familia ha fascinado como si fueran algo cercano a la realeza francesa. Llamar “Papá” al polémico de Serge y “Mamá” a una musa de los sesenta, la convirtió en una niña tímida y obediente. Tanto, que a los 13 años no dudó en participar en uno de los mayores tumultos en la carrera de su progenitor, su dúo  con él en “Lemon Incest”, donde Charlotte aparecía en ropa interior cantando sobre “el amor que nunca harían juntos”.

Aún así, en las entrevistas de la época parece que prefiriera cualquier cosa antes que aparecer en público. Creativa, pero tan dolorosamente consciente de sí misma que le llevó décadas lanzarse a escribir su propia música o incluso verse como actriz o cantante profesional. A pesar de contar ya con dos premios César a sus espaldas,  confiesa que a veces todavía se siente como una impostora que nunca ha merecido esos galardones., incapaz de compararse con otros compañeros de profesión. Quizás porque no fue hasta los 90 cuando se decidió finalmente por el arte de la actuación, y siempre lo ha seguido equilibrando con otros oficios. Así, de los muchos sombreros que lleva – actor, cantante, musa de la moda, la hija más conocida de Francia – con ninguno se ha sentido nunca muy bien. Musicalmente, confiesa que a menudo todavía le avergüenza compartir su trabajo, y su mayor reto ha sido dejar de lado su propia censura. No fue hasta su quinto álbum de estudio, Rest (2017) cuando por fin sintió dejar de lado el peso de la autocrítica, componiendo su trabajo más desgarrador y personal, donde expresaba su desazón por la falta de su padre y el repentino suicidio de su hermana, Kate Barry.

Tras su paso por Primavera Sound el año pasado, vuelve a España. Esta vez a Madrid para presentar su nuevo EP, Take 2. La cita se dará en el Paraíso Festival, el este próximo sábado. Su nuevo trabajo  incluye su cover viral “Runaway” de Kanye West y tres temas inéditos. A estas alturas, Charlotte no necesita afianzar que es más que una “hija de”, y sin embargo, sigue haciéndolo.

 


 

Escrito por : Raquel Bada