Olga Picasso en CaixaForum: más Picasso que Olga.

Allá donde vayáis os hablarán de Olga Khokhlova como la primera esposa de Pablo Picasso, la modelo predilecta del artista y la figura femenina que más representó desde ese instante. En Caixaforum han decidido dedicarle una exposición exclusiva al “periodo Olga”. Esta exposición estará en Madrid hasta finales de septiembre e intenta arrojar luz sobre la relación entre ambos y cómo ésta se ve reflejada en las diferentes formas de representar a Khokhlova: su paso de musa a monstruo.

El origen de este proyecto es el baúl de viaje de la bailarina, no se descubrió este objeto hasta después de su muerte. En el baúl Olga Khokhlova guardaba gran parte de su vida, lo que ha permitido la realización de esta exposición. Se conecta la vida (y la versión) de Olga con la obra de Picasso, narrando la complicada relación que tuvieron. Encontramos más de 300 piezas entre pinturas, fotografías, cartas y otros documentos.

En este baúl se encontró la forma de contextualizar a la pareja y el drama que ella vivió debido a la Revolución Rusa. Podemos comprender el contenido artístico del pintor en esos años a través de una excursión que revela la vida en común que tuvieron y cómo se enfrentaron (o no) a las dificultades. Olga supone un cambio en la vida artística del pintor: él deja el cubismo radical para crear obras entorno a la danza y la música. Fue la renovación de Picasso, su relación fue íntima y artística.

LasTresBailarinas
Trois danseuses: Olga Khokhlova, Lydia Lopoukova y Loubov Chernicheva (Pablo Picasso, 1919)

La pareja se conoció en 1917 cuando Picasso se encontraba en Italia diseñando el vestuario de la compañía de los Ballets Rusos donde ella trabajaba como bailarina. En tan sólo un año decidieron casarse, Serge Diaghilev le llegó a decir: cuando conoces una rusa, hay que casarse con ella. Comienza una nueva etapa, se reescribe el artista que hay en Picasso con un período neoclásico donde pinta más de un centenar de obras inspiradas en Olga.

La guerra supone una gran melancolía y pesadumbre para Khokhlova, lo cual conllevará un cambio de semblante en las pinturas del malagueño: el contenido es intenso, emotivo, duro, se refleja una figura impenetrable y complicada de definir. El contexto emocional que nos muestra la exposición es muy importante para entender las obras, se reinterpreta esta época de Picasso que historiadores de aquellos años olvidaron debido a su aversión a Olga. 

Picasso abandona a la bailarina rusa en un momento crítico y no volverá hasta el nacimiento de su hijo Paul (1921), donde se reiniciará la relación. Pero, a decir verdad, el pintor malagueñoestaba más interesado en inmortalizar a su hijo y crear obras entorno a él que en solucionar los problemas de la pareja.

Las desgracias de Olga no terminan con el fallecimiento o desaparición de sus familiares en la guerra, sino que continuan con la aparición de Marie Thérèse Walker, amante menor de edad de Picasso. Khokhlova descubre a esta “nueva musa” (más bien affaire) de su marido el mismo año que conoce la muerte de su madre. Bernard Ruiz-Picasso, comisario de la exposición y nieto de la pareja, justifica la mencionada infidelidad: “desde el inicio de nuestra humanidad, hay ejemplos de hombres que van con otras señoras”. Picasso decía de su vida clandestina que “nosotros, los españoles, somos así: la misa por la mañana, la corrida por la tarde y el burdel por la noche. ¿En qué se mezcla todo esto? En la tristeza”.

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Grand nu au fauteuil rouge (Pablo Picasso, 1929).

Esta infidelidad crea tensiones y acaba rompiendo la relación entre la pareja, lo cual se traduce, en la obra del pintor, con una imagen exorcista de la feminidad. Aparece en sus cuadros a través de diferentes temáticas: la tauromaquia, la mitología, la iconografía cristiana… La última representación de Olga fue “Mujer con reloj”, una mujer aislada en un espacio cerrado con sentimiento de ahogo y soledad. Khokhlova nunca llegaría a recuperarse de la guerra rusa y la separación de Picasso.

Una exposición la mar de interesante pero que, debemos aclarar, solamente nos habla de la artista a través de Picasso, no existe apenas más allá de él, como la historia de cualquier musa y amante. Porque sí, es una visión desnuda de la relación amorosa que tuvieron desde una nueva perspectiva, la de ella, por primera vez podemos escuchar la voz de Olga y no sólo la del Pablo, pero eso no quita que nos gustaría saber más sobre Khokhlova sin tener que leer en la misma línea el apellido “Picasso”.

Escrito por Loga Tréclau
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