Anna Karina: Cosas que no sabías de la princesa de la Nouvelle Vague

Anna Karina

Anna Karina tenía sólo 19 años cuando conoció al director Jean-Luc Godard. En los dos años transcurridos desde que se mudó a París  en el verano de 1958 desde Copenhague, donde nació, Karina pasó de ser una modelo que hacía autostop a una de las chicas it más solicitadas. Sin hablar apenas francés, el director la escogió para ser su Veronka Drayer en Le Petit Soldat. Sus films serían la receta perfecta para convertir a Anna en un emblema de la Nouvelle Vague francesa y musa, título del que siempre se sintió orgullosa.

Bautizada por Cocó Chanel

En poco tiempo, Anna se estableció como una de las mejores modelos en publicidad y recibió un flujo constante de trabajo. Una de ellas fue una sesión de fotos para la revista Elle. En el plató conoció a la legendaria Coco Chanel que le preguntó qué quería hacer con su vida. Cuando Anna le explicó que quería ser actriz, Coco le preguntó su nombre. “Hanna Karin Bayer”, contestó Anna. “No es posible que te conviertas en una actriz con un nombre así.” En el momento en que dejó el rodaje, Coco había rebautizado a su Anna Karina, en la que se convirtió a partir de entonces.

Spotted en Les Deux Margots

Después de varias semanas alojándose en el hostal más barato de Montmartre y sin apenas comer, un día en Les Deux Magots, el café que Jean-Paul Satre hizo famoso, una recruiter llamada  Catherine Harlé se acercó para proponerle unas fotos para una revista de moda llamada Jours de France, Anna recordaba que el shooting terminó con una Harle decepcionada, que antes de despedirse le dijo que no tenía mucho talento”.

Godard-Karina 

Conoció Jean-Luc cuando aún ella aún era una adolescente. Ella tenía 17, el 27. Estaba preparando su primer largometraje, Breathless y quería darle a Anna un pequeño papel, un personaje que exigía un desnudo. Ella se negó, y ahí comenzó su historia. “Nuestro romance fue emocionante desde el principio, pero el era 10 años mayor que yo y eso complicaba las cosas. Sé que no quería hacerme daño, pero lo hizo. Nunca estaba ahí, nunca iba a volver y nunca sabía donde estaba.” Aun así, su relación llena de más bajos que altos nunca afectó a su trabajo. “Nos inspirábamos mutuamente” afirmaba la actriz. Además, aseguraba que e gracias a su apoyo Jean-Luc logró centrarse en su carrera y lograr una mayor seguridad en sí mismo.

 

 

 

 

 

 

 

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