Sonia y Robert Delaunay: la pareja artística del siglo XX

El color cobra vida y se vuelve un mapa en la obra de este matrimonio: Robert y Sonia Delaunay. Sonia, nacida como Sara Ilinichna Stern en Ucrania en el año 1885, se trasladó a San Petersburgo cuando fallecieron sus padres y fue criada por su tíos, quienes le introdujeron al arte en un ambiente cultural y cosmopolita. Cursa estudios en Alemania y, más tarde, se traslada a París.

Su marido Robert nace también en 1885, francés de familia aristocrática, comienza a tomar clases de pintura a los diecisiete años.Se conocen en París, cuando Robert expone pinturas de estilo fauvista, movimiento que empieza a cultivarse en este momento,con Henri Matisse como precursor, en las que el dominio del color, el rechazo por los cánones y el gusto por simplificar figura, se unen.

Por motivos económicos, Sonia pacta un matrimonio de conveniencia y a su vez, se relaciona con grupos artísticos donde coincide con Robert Delaunay.Al compartir las mismas teorías e inquietudes que él ,se divorcia al año y se casa,esta vez por amor, adoptando así su apellido.

La pareja se instala en un taller y empieza a trabajar exhaustivamente.Rompen con el fauvismo y el cubismo ya que, para ellos, la pintura es ante todo color y pigmento, atendiendo a teorías químicas, creando así una nueva corriente llamada simultaneísmo.

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Nace su primer y único hijo Charles y, en ese momento, Sonia se desvincula de la pintura para pasar al diseño abstracto cuando crea una obra a partir de una colcha que hace para su hijo,de múltiples retales. Empieza a crear objetos de decoración, realiza collages y encuadernaciones para libros de poesía de Apollinaire o Cendrars del que es íntima amiga y lleva a cabo una gran producción artística centrada en el diseño de ropa, objetos y carteles publicitarios. Expone,también,en el Primer Salón de Otoño de Berlín y, en 1914, a punto de estallar la guerra, Robert es llamado a filas pero deciden instalarse entre España y Portugal.

A caballo entre estos dos países, ambos descubren la cultura flamenca y se sienten fascinados por ella, ya que la consideran una expresión libre del academicismo. Robert, que ya había adquirido fama y repercusión en Alemania, sobre todo con su obra Las Ventanas,desarrolla al máximo sus teorías de contrastes simultáneos, explorando la cantidad de posibilidades cromáticas y estrechando lazos con la vanguardia portuguesa. Por otra parte, Sonia también atraída por la luz y por el color, realiza varias portadas y artículos para la revista Vogue, crea objetos, retales y composiciones de cerámica sobre cera.

En el 1917, la Revolución bolchevique triunfa y ella deja de recibir rentas de su familia desde San Petersburgo,de esta manera, para ganar sustento económico, empieza a colaborar con los Ballet Rusos y diseña, también, el vestuario, decora teatros, casas de la alta burguesía y nobleza española y hasta registra una marca llamada Casa Sonia, con la que tuvo mucho éxito.

Regresan a París en los años veinte y ligados al movimiento dadaísta, siguen haciendo colaboraciones teatrales, decoran casas de poetas y adornan también su lenguaje con vestidos- poema o ilustraciones, incluso crean vestuario para cine. Robert se acerca al arte monumental cuando le encargan la decoración de dos pabellones arquitectónicos, mientras que Sonia se proclama diseñadora de moda, siempre entendido como una exploración más del arte: los modelos que llevaban sus prendas se consideraban pinturas vivas.

En 1941, Robert muere y Sonia, junto a sus amigos, le dedica una exposición. Ella sigue pintando hasta sus últimos días,recolectando obras para lanzar retrospectivas y ampliando su creación con mosaicos, alfombras y gouaches.

La aportación de este matrimonio al arte es notable, él se decantó por la pintura y es considerado como uno de los primeros exponentes y figuras del arte abstracto. Ella es pionera del diseño textil, coge las pinturas de su marido y las invade con prendas textiles, usando el color como collage, con contrastes y piezas únicas con intención de hacer del simultaneísmo, una expresión artística donde, según sus palabras «el color es la piel del mundo».

Por: Ana Sanz