Anne Sexton: “aun entonces, no tengo nada contra la vida”.

 

Anne Sexton fue una de las exponentes de la «poesía confesional». Este género surgido en Estados Unidos se ligaba al movimiento beat de mediados de los 50, se caracterizó por la expresión de la propia experiencia y la psicología como una autoexposición dolorosa, abarcando temas tabús como las relaciones sexuales o las enfermedades mentales al acercase al psicoanálisis.

«Me preguntas pero casi nunca puedo recordar.

Yo camino con mi ropa, impoluta de ese viaje.

Luego, el deseo casi innombrable vuelve.

Nacida en 1928 como Anne Grey Harvey en el seno de una familia burguesa, junto a sus hermanas y sus padres, se interesó por la poesía desde pequeña. Se fugó de casa escapando de problemas afectivos, dejando los estudios y casándose con Alfred Sexton, del que adoptó su apellido. El nacimiento de su primera hija la indujo en una depresión post-parto que la mantuvo en un hospital psiquiátrico. A pesar de pasar por hospitalizaciones a lo largo de su vida, debido a severos episodios de bipolaridad y crisis, acrecentada por el nacimiento de segunda hija, y atrapada en un matrimonio convencional, finalmente, encontró una catarsis y consuelo en la poesía.
Asistió a varios cursos en la Universidad de Nueva York y en Boston. Allí estudió y coincidió con Robert Lowell al que consideró su mentor, y también con la poeta  Sylvia Plath, a la que le unió una gran amistad, pasión e identificación mutua. También cierta rivalidad poética. Conoció a la poeta Maxime Kumin, con la que escribió varios libros infantiles. Llegó a ser reconocida y becada en varias ocasiones, incluso fue galardonada con un Premio Pullizter en 1967 y nombrada profesora universitaria en Boston.
Se suicidó en 1974 mediante asfixia, inhalando el monóxido de carbono del motor de su coche.

Ahora que lo preguntas, no recuerdo muchos días.
Camino metida en un sobre sin sellos postales para este viaje.
Es así, que como una lujuria innombrable, soy devuelta.

Aun entonces, no tengo nada contra la vida.
Conozco bien los brotes de hierba que mencionas
Y los muebles de casa que pusiste bajo el sol.

Su obra, parte de ella editada en España por Linteo, se centra en el lugar de la mujer y en su intimidad. Son constantes temas como la autorreflexión emocional, la muerte, el aborto o la sexualidad. Sus palabras o, mejor dicho, sus confesiones beben de su propia infancia, de los traumas, de la interpretación de la figura masculina, además de tentaciones suicidas o los trastornos mentales. Pone énfasis en la relación y en el distanciamiento madre-hija, como podemos leer en The double image, poema en el cual crea dos retratos que se miran desde paredes opuestas, dialogando, de esta lectura también interpretamos su propia vivencia con la maternidad, llena de culpabilidad y rechazo ante sus hijas. Su poesía confesional, cercana al «reino prohibido», símbolo del modernismo de autores como Ezra Pound o T.S.Elliot, la psique del autor se desvela, así, en los versos de Sexton se encuentra una detallada expresión de la individualidad así como una fragmentación del lenguaje, combinando lo coloquial y lo formal, con una tonalidad y cadencia directa donde la desesperación y la muerte se reiteran. El yo poético se dirige a ella misma y al lector como hija, paciente o esposa, reconociéndose como sujeto y cuerpo femenino. Con Vive o muere, obra de veinte poemas acerca del suicidio, ahonda en sus obsesiones, en el deseo de vida y muerte.

 


 

Por | Ana Sanz