El mundo en espiral: la moderna espiritualidad en la obra de Hilma af Klint

Hilma Af Klint

El mundo en espiral: la moderna espiritualidad en la obra de Hilma af Klint.

La naturaleza se impuso como la razón de su existencia y la necesidad de volver a ella una y otra vez.  Ahora, un nuevo documental, Beyond the visible dirigido por Halina Dyrschka y ya disponible en línea, reivindica la figura de Hilma af Klint y la importancia del legado de la artista en nuestros días.

Paintings for the Future
Paintings for the future, Hilma Af Klint

Tal y como dijo R. Waldo Emerson (1803-1882) “la primera riqueza es la salud”. El llamado padre de la espiritualidad moderna urgió la idea de que cada individuo buscara su relación original con el universo, en el que la naturaleza es el alma humana y donde la sociedad necesita volver una y otra vez a ella. Y Hilma af Klint (1862-1944) bebió de estas ideas para concretar su idea y su obra artística. Elementos como la hierba, el agua, o las flores que la artista sueca plasmaba en sus obras, provenían de la fuerte afinidad que desarrolló con la naturaleza al vivir los veranos en la granja de su familia, en un entorno idílico en los alrededores del lago Mälaren, en Suecia. Un lugar donde también se gestaría su búsqueda de la sabiduría oculta o espiritual a los 18 años, cuando ayudó a su hermana de 10 a aceptar que se moría de gripe.

Hilma af Klint creo el primer lienzo abstracto de la historia del arte, y transformó la forma de contemplar la pintura en el S.XIX, mucho antes que los nombres que siempre se han impuesto como los pioneros universales de la abstracción, tales como Mondrian, Malevich o Vasili Kandinsky lo hicieran. De personalidad muy reservada, era una artista con talento que sabía sobre color y composición, y quien afirmaba que la creatividad es más grande que la propia historia del arte. “Quiero entender quiénes somos como seres humanos en el cosmos” decía.

Hilma Af Klint

Group IV, no 7. The Ten Largest, Adulthood, 2018

Adepta a las ideas de la Sociedad Teosófica, durante 10 años se entrenó en algo que ni ella misma se podía explicar, y produjo un léxico simbólico hermoso, y botánicamente preciso, porque estudió arte matriculándose en la Real Academia de Bellas Artes de Estocolmo, y graduándose en 1887 como paisajista, retratista y pintora botánica. A pesar de todo, siempre temió que sus obras no se entendieran.

Y ahora, sale a la luz un nuevo documental, denominado Más allá de lo visible: Hilma af Klint (2020), y dirigido por Halina Dyrschka, en el que se analizan precisamente estos aspectos, por qué esta visionaria se quedó fuera de la pintura abstracta durante tanto tiempo, y para arrojar más luz sobre muchos temas que le interesaban a la artista y que, además, resultan tan convenientes en estos momentos. Cuenta el libro sobre su vida Hilma af Klint: A Pioneer of Abstraction que cuando estaba a punto de morir, a la edad de 81 años en 1944, hizo que los que la rodeaban le prometieran que su trabajo no sería exhibido públicamente, no hasta por al menos 20 años más o menos. Y Klint consiguió su deseo, ya que pasaron otros 40 años antes de que el mundo descubriera sus pinturas.

El documental explica cómo la primera pintura abstracta de Klint está datada en 1906, cuatro años antes que la de Kandinsky, uno de los motivos por los que la directora e historiadora del arte, Halina Dyrschka, muy insatisfecha con la exclusión de Klint, decidiera crear esta película con el fin de revelar la importancia del legado del artista, porque no ha sido hasta una retrospectiva en el Museo Guggenheim de Nueva York en 2018, cuando la artista recibió su debido reconocimiento, donde, además, la institución rompió récord de asistencia en su historia, al recibir más de seiscientos mil visitantes.

Helda Af Klimt
Group IV, no 3, The Ten Largest, Youth, 2018

Y es que, el cosmos de sus imágenes e innumerables notas incluye astronomía, biología, teosofía y relatividad de una manera absolutamente única. Así, con el fin de hacer justicia a su significado y a las muchas facetas de su mundo de pensamiento y arte. En una entrevista realizada por el medio alemán Coeur et Art, Dyrschka aseguraba hace pocos días que el documental se trata de su visión personal del “universo de Hilma af Klint”, un universo que es completamente nuestro.

“Nos encontramos ahora en un mundo aquí, en este planeta, en el que el destino está cada vez más excluido. Como si el hombre pudiera planear su vida y luego llevarla a cabo como se la imagina. Esto siempre está claro cuando sucede algo impredecible, como es el caso de esta pandemia; y esto por norma general, nos saca de los rieles de manera muy sorprendente”, comentaba. “El universo es cambio, lo mismo ocurre con la vida en este planeta. Todo cambia constantemente y la seguridad no es algo que exista. Podemos hacer planes y tratar de “asegurarnos” de que se cumplan, pero si en última instancia no funciona como esperábamos, permanece abierto”, agrega. De esta forma, Dyrschka reconoce estar muy familiarizada con esta visión de la vida de la artista que, emocionada, relata lo bien que las obras de Klint describen nuestro ser.

Obras en las que, repletas de simbolismos, prevalecen las espirales (símbolo de evolución, o el círculo de la vida), la U (el mundo espiritual), la W (materia) y los discos superpuestos (símbolo de unidad). El amarillo y las rosas representaban la masculinidad. El azul y las lilas significaban feminidad. Quizás estas influencias pudo haberlas tomado por la Teoría de los colores de Goethe (1810). El amarillo junto “al lado de la noche”, y el azul al lado de la oscuridad. El verde es la perfecta armonía. Exploró las dualidades, incluida la sexualidad masculina y femenina, pero la unidad siempre fue su objetivo.

La pasión de Hilma por el mundo natural conecta su trabajo tradicional y abstracto. Conocía sus plantas (estudió a Linneo, el botánico sueco) y a los animales (trabajó como dibujante para un instituto veterinario). Una artista que, en definitiva, profundizaba en la naturaleza y en las estructuras celulares de las que nacía su abstracción geométrica. Su visión tenía que ver con la teoría evolutiva y la biomórfica. Adelantada a su tiempo, en uno de sus cuadros se comentó incluso que vaticinó la 2ª Guerra Mundial. Os mostramos algunas de sus obras, toda una oda a la impermenancia, el cambio y la incertidumbre de nuestros días, obra de la infinita espiral de nuestro universo, en tiempos pasados, presentes y futuros.


 

Por | Estefanía Grijota

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