Louise Glück: cinco obras para que conozcas a la Premio Nobel de Literatura 2020

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Louise Glück: cinco obras de la Premio Nobel de Literatura 2020

La incertidumbre ha bañado el entorno cultural este año. Sacudiendo con fuerza a uno de los sectores que más afectados se ha visto por las circunstancias extraordinarias actuales, los profesionales han reinventado las opciones y han logrado subir peldaños en una escalera que no ha hecho otra opción que ponerle obstáculos. Pero como cada año, a pesar de las dificultades los máximos homenajes internacionales de los Premios Nobel, permanecen inmóviles y homenajean a las figuras más destacadas de cada categoría, galardonando a las contribuciones más destacables y notables de personalidades cuya labor haya marcada un antes y un después en la industria.

Desde sus inicios en el año 1901, 866 hombres han ganado el Premio Nobel frente a 53 mujeres. Si ayer en cambio se anunciaba que el Nobel de Química correspondía este 2020 a Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, esta misma mañana la Academia Sueca ha otorgado otra de las citas más esperadas: el Premio Nobel de Literatura, destinado a la poeta estadounidense Louise Glück. Compitiendo con otras grandes referencias literarias como Maryse Condé, Liudmila Ulítskaya, Anne Carson o Margaret Atwood y coronando parte de las apuestas de los amantes de este mundo de las letras, finalmente el presidente de la misma Academia ha anunciado esta decisión en videoconferencia.

Así, Louise Glück, que ya ganó en 1993 el premio Pulitzer de poesía, se suma a la lista de las otras cuatro mujeres premiadas con este Nobel en la última década: Svetlana Aleksievich (2015), Olga Tocarczuck (2018), Alice Munro (2013) y Herta Müller (2009).

Nacida en Nueva York y licenciada en esta misma ciudad, Louise Glück es a día de hoy autora de una undécima lista de libros de poesía, así como de una colección de ensayos, ‘Pruebas y teorías’ (1994), con los que también fue reconocida con el premio PEN/Martha Albrand. La obra de Glück se acerca al a filosofía y explora temáticas que rodean a la caótica vida de la etapa moderna. Repasamos cinco de sus obras más famosas:

El iris salvaje (1992)

El dolor y la búsqueda de la identidad. Un diálogo que busca respuesta ante el peso de la culpa en la conciencia y una serie de objetos cotidianos y elementos de la naturaleza que se presentan en versos que reflexionan sobre el día a día, que se reencuentran con la realidad, a veces más ligera y otras más dura, como los momentos de oscuridad y tormenta.  Louise realiza en esta obra un magnífico alegato de todo lo que el iris percibe, con más sombras que luces.

“Vuestras vidas no son como las suyas,

circulares:

vuestras vidas son como el vuelo del ave

que comienza y termina en la quietud;

que comienza y termina como un eco

de este arco que va desde el blanco abedul

al manzano”.

Pruebas y teorías (1994)

Un esclarecedora colección de ensayos que basa la precisión del lenguaje para manifestar su brava y decidida personalidad. Explora en este compendio, catalogado ya como incluso un testamento, desde otras biografías de poetas o tributos a figuras literarias, hasta reflexiones personales sobre la educación que ella misma recibió y su vida como escritora.

Meadowlands (1996)

La honestidad del tono con el que Louise escribe ‘Meadowlands’, lleva al lector a imaginar el matrimonio sobre el que trata. En clave irónica, alternando con el humor más duro pero discreto, emplea su pasión por la historia a través de la relación existente entre las figuras de Penélope y Ulises. Sus altibajos anteriores y posteriores a la Guerra de Troya, la intimidad de la vida familiar y cuestiones como la belleza del corazón humano son la base sobre la que plantea la incertidumbre del amor, a veces tan alabado y otras tan inaceptable y escondido.

Las siete edades (2001)

Un viaje a través del tiempo. El pasado y el presente conviven en páginas que contienen poemas que exploran, con gran profundidad y añoranza, la memoria. Desde la niñez hasta la adolescencia o el cambio de estaciones. Términos que estudian la fugacidad del tiempo, la evasión y la experiencia que ha llevado a la autora a escribir esos versos en ese instante concreto.

“La brevedad de los días, la oscuridad, el frío del invierno.

Lo llevamos en la sangre y en los huesos: es

nuestra historia”.

Averno (2006)

El mito de Perséfone, hija de Zeus y Deméter sirve de puente para que Louise alíe la mitología con su interior más profundo. Un mundo de contradicciones  y sentimientos encontrados que se expresan a través de emociones antónimas, como la pasión y el sosiego, la realidad y la ficción o la vida y la muerte. Dicotomías que recorren conceptos como el olvido a través de una de las figuras mitológicas más afamadas: la diosa de la fecundidad de la tierra.

‘Qué hará entonces el alma para consolarse?

Me digo que quizá no necesite ya esos placeres;

que quizá sencillamente no ser basta,

por duro que resulte imaginarlo”.


Por | Paula Martíns