Emily Roberts: Mi libro “Lejos de casa” plantea una búsqueda exterior e interior.

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Emily Roberts: Mi libro “Lejos de casa” plantea una búsqueda exterior e interior.

Cuando era pequeña Emily Roberts se sentía rara por escribir. Aprendió a los cuatro años a hacerlo y cultivó su vocación devorando libros, pero crecer en una ciudad pequeña como Ávila le hizo sentirse fuera de lugar en una edad en la que, precisamente escribir, no habitúa a ser un sueño. Porque puede que usar la voz no, pero escribir, claro, es raro. Por eso utilizó el seudónimo de Emily Roberts -en su documento de identidad se llama Laura de la Parra– y decidió aventurarse a probar suerte en Madrid, lugar en el que estudió y una de las ciudades en las que entró en contacto con otros raros como ella. Acudió a recitales de poesía, conoció a gente del sector y tras varias becas de investigación en el extranjero, una carrera, un máster y un doctorado en Estudios Literarios se aventuró a llevar un paso adelante su aptitud como escritora hasta llegar a publicar varias obras que alternan narrativa y poesía.

Aunque con esta trayectoria es todo un reto saber que una experta en la palabra como Emily te está leyendo, en Bamba descolgamos el teléfono para hablar con ella sobre Lejos de casa (Tres Hermanas, 2020) el último libro que ha lanzado al mercado de la mano de la editorial Tres Hermanas, y también sobre los conceptos sin los que sería imposible concebir cualquiera de sus textos: viajes, relaciones y por supuesto, identidades. Como sus libros, le acompañamos en el tiempo y conocemos un poco más sobre el reflejo de Emily Roberts.

¿Por qué Emily Roberts?

El seudónimo lo elegí desde jovencita porque al vivir en Ávila todo el mundo me conocía y cuando era joven nadie escribía y me sentía un poco rara. Cuando vine a Madrid pensé en usar un seudónimo y Emily Roberts es en parte un homenaje a Emily Dickinson y a la cultura anglosajona que me gusta mucho.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías dedicarte a la escritura?

Empecé a escribir cuando tenía cuatro años. Mi madre me enseñó a leer y desde entonces siempre he leído y escrito. Hice el doctorado a raíz de esto. Pero sobre todo sucedió cuando empecé a estudiar en lengua inglesa. En ese momento me empezaron a dar becas de investigación y ahora soy profesora de literatura en una universidad.

¿En qué momento te diste cuenta de que tus textos podían llegar a publicarse?

De pequeña escribía mucho. Escribía sobre todo relatos, cuentos y novelas cuando era adolescente y cuando empecé a estudiar filología decidí intentar publicar. Empecé a enviar propuestas a concursos y justo coincidió que era el momento en el que comencé a escribir poesía también y me lo propuse como una meta real. Cuando vine a Madrid lo vi más posible porque aquí hay mucho ambiente de recital y ahora ya llevo casi 12 años aquí, pero he vivido fuera entre medias en otros países como en Holanda y en Reino Unido, pero al final siempre acabo volviendo aquí.

¿En qué género literario te sientes más cómoda?

Empecé con narrativa, pero publiqué más en poesía. Creo que es más cercano. En ese ámbito somos pocos y nos conocemos todos. Entre en contacto con editores y me moví más en ese mundo. En cambio en narrativa es todo más complicado porque las editoriales no te ven tan de cerca ni te conocen, pero en poesía si te ven recitar igual les llamas la atención y si les convence hay más probabilidades.

De todos modos yo diría que me siento más cómoda en relato porque es lo que más he estudiado y trabajado. Creo que cada género me aporta unas cosas distintas y aunque todavía no me he atrevido con el teatro, puede que llegue el momento. ¡Nunca digas nunca!

entrevista emily roberts
Fotografía: Gema Palacios.

“Comienzo a caminar hacia el centro. Pero en algún momento, giro hacia el norte y sigo caminando. Camino y camino, hasta que estoy lejos y, de todas formas, ya llego demasiado tarde”

-Emily Roberts, Lejos de casa.

Para entender tu última obra, Lejos de casa, tenemos que entender tu estancia en Edimburgo…

Me fui a Edimburgo para estudiar un máster de escritura creativa porque allí hay mucha tradición de enseñanza de escritura, algo que me atraía mucho además de mi carrera, filología inglesa. En España aunque está surgiendo poco a poco, por el momento no existe a nivel académico así que conseguí hacer el máster y escogí Edimburgo porque había estado de visita y la universidad tenía un departamento muy bueno y me gustaba la escuela de escritura y literatura. De hecho allí fue el lugar en el que escribí los  primeros relatos de Lejos de casa, ahí empezó la semilla del libro. El resto los escribí al volver.

Me interesa mucho el tema de vivir fuera, de ser otra persona y más en esa época, en 2013 que estaba muchísima gente emigrando de España, sobre todo gente de nuestra generación que buscaba trabajo. Yo estuve planteándome también qué hacer porque cada decisión conlleva unas consecuencias. En Utrecht estuve de Erasmus y en Londres con estancias de investigación con idea de volver, pero en Edimburgo si que me planteaba algo más. Supongo que por eso escribí sobre Edimburgo, porque estaba allí, pero podría haber sido cualquier otro lugar.

Regalar el exilio también lo escribí también en Edimburgo así que quien lo lea encontrará semejanzas. Los títulos tienen bastante que ver. Mi madre me dice que parece que siempre estoy escribiendo el mismo libro. Tramontana también la escribí en Edimburgo pero no tiene nada que ver. Tiene otras temáticas y aunque comparte algunas similitudes, está situada en España.

Me interesa mucho el tema de vivir fuera, de ser otra persona y más en esa época, en 2013 que estaba muchísima gente emigrando de España

Lejos de casa reúne siete años de escritura…

Lo empecé cuando vivía allí en Edimburgo. Allí escribí los primeros relatos y el resto los he ido escribiendo en diferentes lugares. El de ‘Otro blanco’ ha sufrido bastantes cambios porque no me convencía y lo volví a editar varias veces, pero en general sí que todos siguen un orden cronológico de escritura.

De hecho el último, el de ‘Favores’, lo añadí cuando Cristina Pineda ya había aceptado el libro. Ha sido un libro más lento quizá pero cuando vi el vínculo entre todos los relatos busqué editorial. 

¿Te planteaste desde el primer momento crear Lejos de casa o ha sido fruto de la casualidad?

Solo si veo conexión entre los relatos intento hacer un texto mas cohesionado. Si no pues o lo mando a revistas. No es como un proyecto de novela que desde el principio tiene que ser un todo, un total. Como siempre he leído mucha literatura norteamericana y allí si que tienen mucha tradición de relato,  siempre quise hacer un libro de relatos así que cuando los corregí si que encontré un vínculo entre ellos y fue el momento en el que empecé a mover el libro.

¿A qué relato le guardas un cariño especial?

Me gusta mucho ‘Hilo dental’ y ‘Moscas de la fruta’ porque tiene una perspectiva diferente. En el máster me decían que siempre escribía desde el punto de vista de una mujer joven en crisis y este relato es una persona mayor con un hijo y se plantea el pasado.

En todos ellos podemos encontrar ese vínculo común que mencionas y que explora conceptos como la personalidad o la búsqueda de la identidad.

Plantean tanto una búsqueda tanto interior como exterior. Quién soy y cuál es mi lugar en el mundo. Quizá por eso la mayoría están contados desde el punto de vista de una mujer joven que está entrando en la edad adulta y ya no es tan joven. Tiene que tomar decisiones del camino a elegir.

Mis relatos plantean tanto una búsqueda interior como exterior. Quién soy y cuál es mi lugar en el mundo

Precisamente en esa construcción de la identidad las redes sociales juegan un papel primordial en estos tiempos…

Me gusta ser analógica y no hago mucha mención sobre redes sociales en mis obras. A veces me lo planteo porque están en nuestro día a día y forman parte de nuestra rutina, aunque es cierto que en el último relato de Lejos de casa si que hablo de Tinder y de las citas. Yo no creo que las redes sean el demonio pero amplifican ciertas inseguridades que pueden estar ahí. Antes podías ver a alguien y pensar que su vida es perfecta pero ahora esto se multiplica por mil y sobre todo en la adolescencia. Más que esta influencia online, lo que sí quise fue retratar ese momento en el que tienes una amiga que es la mala compañía y no sabes muy bien porqué pero te sientes muy atraída hacia el lugar en el que te lleva o hacia esa cara de ti que tú todavía no habías explorado.

¿Dirías que a ti las redes te han ayudado?

A mi me han resultado como altavoz. Para conocer gente que escribe está muy bien y las amigas que tenía escritoras las conocí por Internet. No eran de Ávila, eran de otras ciudades y quedábamos en la feria del libro. Los primeros recitales donde conocí gente también los encontré en Internet cuando me vine a Madrid. Tiene sus puntos positivos de conexión con los demás, de recomendaciones y de encuentros y para darse a conocer cuando eres joven están muy bien.

En la presentación de tu libro, realizada a principios de este mes por Zoom hablaste del papel de la mujer en la sociedad y es un tema que has plasmado en relatos como el de ‘Fidelidad’.

La amistad entre mujeres es super importante. Desde pequeñas nuestra amistad se configura frente a las iguales, que son nuestras amigas entonces es la barra de medir.

¿Cómo te has sentido como mujer escritora?

Hay comentarios fuera de lugar, no desventajas muy evidentes. Alguien que comienza hablando de literatura y te das cuenta de que busca ligar, personas que te dicen que publicas porque eres guapa. Y piensas: “pero si mi editora es una mujer heterosexual, ¿publico por esa razón?  Todavía hay comentarios paternalistas pero creo que cada vez menos o que cada vez se oculta más porque ahora el movimiento feminista ha cogido mucha fuerza.

Además de ser profesora en la universidad y de ser autora de varias obras, has sido finalista de certámenes, has aparecido en antologías, publicas en revistas y participas en festivales…

Sí, pero seguimos siendo escritoras nóveles siempre. He publicado bastantes libros y por la edad parezco más joven de lo que soy y estoy acostumbrada a que esto me suceda. Me pasa en el trabajo también, pero bueno, creo que luego tendrá sus ventajas.

A pesar de ello, ¿cómo te sientes al ver que el trabajo cosecha sus frutos?

Es un sueño cumplido. Llevo queriendo ser escritora desde niña. Cuando lo dices de pequeña suena raro, porque es más común escuchar que se quiere ser cantante o actriz. Y se puede ser siguiendo los pasos acertados pero decir que quieres ser escritora es menos común. Tu trabajo ha tenido sus frutos, pero pienso también que tengo que seguir escribiendo y trabajando. No está todo conseguido pero ese reconocimiento es muy guay. Me siento realizada al ver que lo que escribes no solo te importa a ti, si no que tiene un eco y que le llega alguien.

Llevo queriendo ser escritora desde niña. Cuando lo dices de pequeña suena raro, porque es más común escuchar que se quiere ser cantante o actriz

¿Cómo ves la situación literaria ahora mismo?

Hacer presentaciones está más complicado. Echas de menos sobre todo el calor de tu familia y tus amigos, el ir luego a tomar algo… Los temas humanos, pero está habiendo mucha oferta cultural a través de Zoom. El otro día en mi presentación se conectó mucha gente. Por otro lado esto democratiza porque gente que vive fuera, como amigas mías o mi familia que está en Ávila se han podido conectar. Tiene su parte positiva pero no es lo mismo que una presentación en persona ya que falta el calor humano y las firmas, pero se irá haciendo poco a poco y ojalá tengamos Feria del Libro y podamos volver a las presentaciones y a la normalidad.

¿Qué nombres encontramos entre tus referentes?

Virginia Woolf, Clarice Lispector,  Alice Munro… De poetas Anne Carson y Sharon Olds, dos grandes poetas norteamericanas.

¿Alguna sorpresa que tengas preparada?

Espero que el año que viene salga mi nuevo poemario. Se llama Parliament Hill como el lugar de Londres. Saldrá en Vaso Roto. Iba a publicarse este año pero se ha retrasado por la Covid. ¡Tendré a Anne Carson como compañera de editorial y será todo un honor! 


Por |  Paula Martíns