Victoria Woodhull: la primera mujer que se presentó a la presidencia americana.

victoria woodhull

Victoria Woodhull: la primera mujer que se presentó como candidata a la presidencia americana.

Pocas mujeres han sido tan sorprendentes, tan fascinantes y tan perseverantes como Victoria Woodhull (1838 –1927)  líder del movimiento por el sufragio femenino en los Estados Unidos. Pasó dos veces de la pobreza a la riqueza: dos años antes de abrirse paso en Wall Street, había llegado con su hermana a Nueva York tras recorrer en caravana las ciudades en ruinas tras la Guerra Civil, ofreciendo sus servicios como clarividentes y sanadoras espirituales.

En 1870 ella y su hermana abrieron una Agencia de Valores en Wall Street, Woodhull, Claflin & Co, con el apoyo del multimillonario Cornelius Vanderbilt, que mantuvo un romance con la hermana de Victoria. Esto causó un gran escándalo en el entorno financiero de la época. La noticia de la nueva firma bursátil dirigida por mujeres produjo una gran especulación y los diarios del momento hicieron sonar la alarma de que el cambio había llegado a Wall Street con titulares como: «Enaguas entre los toros y los osos*».

¿Por qué hay que tratar a una mujer de manera diferente? El sufragio femenino tendrá éxito, a pesar de esta miserable oposición guerrillera.

El nombre de Victoria fue vinculado varias veces al concepto «primera vez». Woodhull & Claflin’s Weekly, periódico fundado por ella y por su hermana, fue la primera publicación estadounidense en reimprimir el Manifiesto Comunista.

En 1871 pasó a ser la 1ª mujer en dirigirse a un comité del Congreso de los Estados Unidos y, en 1872, se convirtió en la 1ª en presentarse a la presidencia del país representando al partido Equal Rights, que abogaba por el sufragio femenino y la igualdad de derechos. El día de las elecciones, el 5 de noviembre de 1872, cuando debía estar centrada en su candidatura, Victoria fue arrestada en Nueva York por enviar por correo material obsceno, lo que sumó gran cobertura mediática a su candidatura.

Además de su labor como activista femenina y de las reformas laborales, defendió el amor libre, tener libertad para casarse, divorciarse y tener hijos sin la interferencia del gobierno, lo que provocó un auténtico revuelo social. Su rol en los movimientos sociales por el voto femenino y en favor de los sectores desfavorecidos fue decisivo en la época.

“Sí, soy un amante libre. Tengo el derecho inalienable, constitucional y natural de amar a quien quiera, de amar todo el tiempo que pueda; cambiar ese amor todos los días si me place, y con ese derecho ni usted ni ninguna ley que puedan enmarcar tienen derecho a interferir. Y tengo el derecho adicional de exigir un ejercicio libre y sin restricciones de ese derecho, y es su deber no solo otorgarlo, sino, como comunidad, ver que estoy protegida en él”

Victoria Woodhull se casó en tres ocasiones, al final de su vida vivió en Inglaterra y se dedicó a causas filantrópicas. Varias generaciones después de su muerte, muchas de las reformas postuladas por ella han sido implementadas y algunas de sus ideas aún están en debate. Apodada por sus admiradores «Reina Victoria» y condenada por sus detractores como «Mrs. Satán», fue sin duda, la mujer más notable de su época.

Mary Gabriel, la autora de esta biografía, fue finalista del Premio Pulitzer, el Premio Nacional del Libro y el Premio Nacional del Círculo de Críticos de Libros. Esta es su tercera obra, que ha sido aclamada por la prensa internacional.